lunes, 25 de septiembre de 2023

¿Abandonado por malas decisiones? URBEX en video (PARTE 2)

 

 

Una vez hemos dejado atrás las ruinas del pueblo, a unos doscientos metros de este, despunta altiva la vieja torre del castillo. Una estructura que es de obligada visita y que nos transportará algo más de nueve siglos atrás al pasado. En el video que aquí nos ocupa, exploraremos sus ruinas, recorreremos su interior y nos sorprenderemos con la historia que marcó este edificio.


También visitaremos los aledaños casi irreconocibles de esta, donde numerosas estructuras ya en ruinas arropan aljibes, bodegas y casas que antaño articulaban la vida en este paraje y, sin embargo, a día de hoy, languidecen y van siendo asimiladas por una naturaleza que recupera con paciencia su dominio salvaje.


En el tramo final, y para cerrar este urbex, nos introduciremos respetuosamente en el pequeño cementerio de la villa, donde reposan eternamente los restos de aquellos que décadas atrás fueron los residentes de este pueblo abandonado.

 

lunes, 18 de septiembre de 2023

¿Abandonado por malas decisiones? URBEX en video (PARTE 1)

 

 

El inicio de una nueva temporada de exploraciones en el canal de YouTube, me permitió revisitar las polvorientas y olvidadas calles de este pueblo deshabitado. Volver a pasear por sus casas, revivir viejas sensaciones y nuevamente, recordar el posible motivo por el cual, este pueblo cuya historia se remonta mil años atrás en la historia, terminó vacío y siendo devorado por las inclementes fauces del tiempo.

Pero merodear otra vez en este lugar no solo me sirvió para revivir la historia del sitio, sino también para profundizar en él y descubrir nuevos detalles que, en un principio, pasaron completamente desapercibidos para mí, desde hermosas decoraciones en las paredes hasta rincones inexplorados en esa ya lejana primera visita.
Si te gusto la entrada del blog, te invito ahora a disfrutar de la primera parte del documento que filmé. Paseemos juntos por sus calles, por sus casas y descubramos juntos este sitio desde una nueva perspectiva. Espero que lo disfrutéis tanto, como yo en su momento.


lunes, 11 de septiembre de 2023

¡Pueblos ABANDONADOS, URBEX, EXPLORACIONES urbanas y AVENTURAS!, ¡lo que viene esta TEMPORADA 3!

¿Qué pasa pasentes? Ha llegado el mes de septiembre y tal y como os prometí, arranca la nueva temporada de Paseos por el Vacío. Nuevas exploraciones, nuevos urbex y aventuras intrépidas nos esperan en esta nueva serie de videos y reportajes donde recorreremos, como no, pueblos abandonados desde hace décadas. También deambularemos por antiguos palacios que antaño guardaban ostentosos sus lujosos interiores y que hoy languidecen en las corrientes del tiempo.

Otro objetivo que iniciamos la pasada temporada 2 son los urbex militares. Este año también profundizaremos en estas instalaciones que antes guardaban las fuerzas de defensa de este país y que por un motivo u otro quedaron desfasadas y abandonadas. En sus interiores descubriremos impresionantes secretos del todo inesperados.

Conventos, iglesias y todo tipo de estructuras abandonadas siempre son objeto de mi atención y devoción, ¿cuántos de ellos investigaremos?, ¿qué descubriremos en sus entrañas?, ¿cuál fue su historia?, aquí te lo contaré todo mientras viajamos atrás en el tiempo y revivimos las vidas de aquellos que antes poblaban esos lugares maravillosos.

Si os gustan las aventuras, las exploraciones, las experiencias, los videos y la fotografía, te invito a quedarte en el blog y a suscribirte también a mi canal de YouTube, así como las otras redes sociales.

 No perdamos más tiempo, ¡¡AL TURRÓN!!

viernes, 8 de septiembre de 2023

Urbex magico en las ruinas de un molino abandonado

 

El destino quiso que llegara sin esperarlo hasta las ruinas de este viejo molino abandonado. Pero lo más sorprendente me iba a esperar al otro lado del mismo, ¿qué encontré ahí?. ¡Una exploración que es magia pura!

Urbex en el molino abandonado, rio Alberche, Avila 

En esta ocasión, íbamos buscando un viejo puente, pero el sofocante día quería que bajo este, a orillas del río, desde las alturas, la silueta cadavérica de lo que antaño fue un molino, hiciera acto de presencia. Y claro está, uno no es de piedra, y si le ponen un caramelito como este justo en frente, pues tiene que explorar.

 
Urbex en el molino abandonado, rio Alberche, Avila 
La imponente estampa del puente, cruza los márgenes del río de un extremo al otro. Ya podemos ver como el tiempo y la fuerza de las corrientes han ido modelando las formas de las rocas con suaves y sensuales curvaturas. Bajo estas, las aguas siguen corriendo con calma y sosiego, tranquilamente. No hay prisa de ningún tipo.
 
Urbex en el molino abandonado, rio Alberche, Avila 
Una vez hemos cruzado a la orilla contraria del afluente, descendemos por un enorme campo lleno de hierbas que toman un amarillento y sofocante calor. Una vez abajo damos con una de las pozas que surtían de agua a la máquina. En su interior, las aguas siguen fluyendo para escapar posteriormente por el otro extremo. El día lentamente se extinguía y las sombras de las montañas se proyectaban sobre mí, oscureciendo lentamente todo el paraje. Era el momento de ir al turrón.
 
Urbex en el molino abandonado, rio Alberche, Avila
Urbex en el molino abandonado, rio Alberche, Avila

No hay nada mejor que la improvisación, las sorpresas afloran por sí solas. Es algo de lo que a veces adolezco al realizar un urbex en según que sitios. Informarme, investigar contribuyen a saber más sobre el sitio, pero rebajan un poco el nivel de sorpresa. No la hacen desaparecer, pero uno ya sabe un poco qué verá. Aquí no, en este sitio todo era nuevo, inesperado, mágico, rodeado de formas y colores inesperados. Rodeado de guijarros arrastrados por las aguas y de piedras de molino por doquier. Para mí era un auténtico placer arrastrarme por los túneles por los que añosa atrás fluía el agua.

Urbex en el molino abandonado, rio Alberche, Avila
Urbex en el molino abandonado, rio Alberche, Avila


Pero tras reptar por el último tramo de la tubería, llegaría lo que era la cara posterior del molino. En ella aún podíamos ver los restos ruinosos de una de sus ventanas. Sin embargo, lo más sorprendente era como la vegetación, las plantas, los árboles, habían ocultado toda la fachada entre sus hojas y follajes, reservando el derecho de admisión y disfrute solo a aquellos que fueran suficientemente intrépidos para aventurarse en su interior. 

Urbex en el molino abandonado, rio Alberche, Avila 
Tras un giro de cabeza, el río transcurría con su parsimonia de siempre, oculto ese tramo por la misma espesura natural que me dio el privilegio de disfrutar de ese rincón natural y oculto. Un auténtico vergel de vida y tranquilidad que marcaría otra muesca en mi marcador de lugares sorprendentes, mágicos, de otra dimensión.

miércoles, 6 de septiembre de 2023

¡ASI SI!, la agridulce historia de un monasterio historico.

 

Abrazado por un intenso manto de verdor floral y árboles, oculto en la montaña, encontramos este histórico monasterio, clave en la historia de España. No es este caso un urbex ni una exploración, sino más bien una visita guiada de este magnífico enclave que tuve el privilegio de conocer y magnífico ejemplo de conservación del patrimonio histórico.

Monasterio de Guisando, Avila. 

El mismo patio de entrada es toda una declaración, donde podemos encontrar diferentes elementos del edificio, esparcidos decorativamente, por todo el recinto. Obra de los diferentes propietarios que este sitio tuvo. Pero hasta llegar al presente, ¿cuál fue la historia de este lugar?.

 
Monasterio de Guisando, Avila. 
Este fue uno de los primeros monasterios fundados en España, concretamente data del año 1374. Por aquel entonces, una serie de ermitaños italianos, guiados por una visión virginal, decidieron trasladarse en peregrinaje hasta este hermoso paraje. Durante años, estos estuvieron viviendo en las mismísimas cuevas que la montaña les ofrecía. A las décadas de ello, desanimados por la dureza de su vida, deciden abandonar el punto. La casualidad querría que la propietaria de las tierras, la cual, tenía una casa de labores allí mismo, tuviera conocimiento de ello antes de que los ermitaños marcharan, ofreciéndoles a estos dichos, la casa. Sobre ella, poco a poco, tomaría forma el monasterio que hoy nos ocupa.

Monasterio de Guisando, Avila.
Sin embargo, este monasterio tendría una desgraciada e intensa relación con el fuego. Era el año 1546, el edificio ya había tomado forma monasterial, pero en él se origina el primero de una triste y larga serie de incendios. Este fuego destruiría la iglesia y el claustro original. Sin embargo, se fomentaría su reconstrucción posterior. Iba a empezar el mejor momento de esta edificación.
Monasterio de Guisando, Avila. 
En el siglo XIX llegaría la ocupación francesa a España y este espacio no fue indiferente a ello. Durante este periodo se iba a dar el segundo de los incendios que asolaría el lugar. Serían en este caso los mismos frailes quienes se encargarían de asentar y reconstruir el monasterio. Sin embargo, llegada la ya consabida amortización de Mendizabal, los frailes que habitaban el paraje no tuvieron más remedio que abandonarlo.
 
Monasterio de Guisando, Avila.

Desde ese momento, la propiedad iría pasando de unas manos a otras, convirtiendo este edificio religioso en un palacio de tipo recreativo. También recibiría reformas, limpiezas y se aprovecharían los distintos elementos para decorar los diferentes jardines con el tan famoso, por aquel entonces, estilo romántico.

Monasterio de Guisando, Avila.
Monasterio de Guisando, Avila. 
Ya podemos darnos cuenta de que el interior eclesial es sencillamente magnificente. Deja sin respiración al visitante y lo inunda de una sensación de asombro absoluta. Este templo es un auténtico paraíso para quienes amamos la decadencia.
 
Monasterio de Guisando, Avila. 
Sin embargo, el siglo XX estaba llegando a su fin, y con él, iba a producirse en el interior del monasterio el que iba a ser el último de los incendios. Desde entonces, los actuales propietarios del lugar vienen realizando labores de conservación, limpieza y asentamiento del mismo en pos de una excelente restauración.
Monasterio de Guisando, Avila.
Rondando el interior del claustro del monasterio, una entiende por qué decidieron instalarse en este punto. La belleza del paraje lo invade todo, la tranquilidad y el sosiego reinan por doquier e invitan de manera inevitable a la meditación, a la relajación y al autoconocimiento. 
Monasterio de Guisando, Avila. 
La cocina del monasterio. Se trata de una enorme y larga sala completamente diáfana, donde al fondo de la misma podemos contemplar los restos malheridos por el último incendio, de toda la parafernalia relativa a dicha cocina. Para mí destacan sobre todo las bonitas baldosas que decoran la pared, así como la enorme chimenea a sus espaldas. Pero destaca el decadente calentador de agua, absolutamente devorado por el óxido en el lateral derecho de la habitación.
 
Monasterio de Guisando, Avila.

Avanzando por el interior del edificio, podemos constatar como a pesar de las llamas, algunos muebles se empeñan en resistir en el lugar. Aquí tenemos una pequeña muestra de ello con esta estantería carbonizada. Pasear por el interior de esta estructura es absolutamente delirante, pero una vez ya la hemos conocido, es momento de regresar al exterior y visitar lo que fue el verdadero germen de este imponente monasterio.
 
Monasterio de Guisando, Avila. 
Justo frente a nosotros encontramos el acceso a lo que fue una de las cuevas donde los peregrinos se instalaron a su llegada a este sitio. Una vez entremos en su interior, podremos llegar a comprender la dureza de su experiencia, que se prolongó durante décadas.
 
Monasterio de Guisando, Avila.

¿Quién imaginaria que aquí dentro vivió gente?, guiados por un ideal o una visión, es indiferente. Su determinación firme les llevo a convertir agujeros en la roca en lugares en los que vivir, rezar y meditar, sin ningún tipo de comodidad y sufriendo en sus carnes las duras condiciones del sitio.

Monasterio de Guisando, Avila.
Monasterio de Guisando, Avila.

Finalmente, tras una hilera de incómodas y empinadas escaleras, nuestro periplo en el interior del monasterio culmina con la llegada a la ermita rupestre que se construyo en la cima de la montaña que abriga el edificio. Un hermoso edificio donde destacan, por encima de sus materiales, las hermosas tallas de la puerta que le da acceso. Auténticas filigranas de piedra que elevan a la enésima potencia la belleza de este rincón. Su interior, lejos de amedrentarse, también se hace notar, si bien y ha sufrido muchos daños, como el techado de la misma, donde únicamente podemos intuir la bóveda que la cubría. Nuevamente, nos encontramos en uno de esos lugares donde la maravilla y la magia reinan en cada esquina que doblamos. Pero, sobre todo, lo más importante, es que volvemos a encontrarnos con un fantástico ejemplo de conservación del patrimonio. Pese a sus incendios y abandono en su momento, se sigue conservando y restaurando para que entre sus paredes, el tiempo no sea un enemigo y la historia se siga escribiendo de un modo pausado y amable.