lunes, 29 de mayo de 2023

Un pueblo solo apto para supervivientes

Urbex en el pueblo abandonado de Hueli, Almeria.

Encaramado en lo alto de un cerro, el núcleo de este pueblo deshabitado nos vigila según vamos aproximando a él. Un paisaje árido, seco rodea al visitante que, cargado de agua y comida, se encamina hacia sus desorganizadas calles que se encuentran compuestas por casi una quincena de casas.

 
Urbex en el pueblo abandonado de Hueli, Almeria.
Una maraña de plantas y cactus completamente secos y calcinados por la ausencia de agua en el lugar nos dio la bienvenida. Es ya un claro indicativo de que la vida en este sitio era especialmente difícil. Al fondo ya se podía apreciar un poco las secuelas que el paso del tiempo había insuflado a alguna de sus viviendas, derribando sin compasión techo y paredes.
 
Urbex en el pueblo abandonado de Hueli, Almeria. 
Me parece cuando menos interesante, que siempre sean las chimeneas las primeras en sucumbir. Ya empezando la exploración, podemos confirmar este extremo en esta sala presidida por una de estas, mientras que en su lado derecho, una vieja estantería ya no tiene nada que guardar en su interior.
 
Urbex en el pueblo abandonado de Hueli, Almeria.
Una fotogénica habitación donde ya no duerme nada ni nadie. Su oscuridad contrasta fuertemente con el pequeño y colorido ventanuco. Techos de caña, vigas de madera y un ya muy perjudicado azulete dominan la estancia. Es complicado imaginar quien durmió y descanso aquí entre las agotadoras jornadas de trabajo.

Urbex en el pueblo abandonado de Hueli, Almeria.
 Este curioso porche da la bienvenida a quien osa transitar bajo sus dominios. 
¡Pues a explorar se ha dicho!
 
Urbex en el pueblo abandonado de Hueli, Almeria.
Al fondo, a la izquierda, la puerta nos espera, abierta de par en par para darnos acceso a un oscuro interior. En los laterales podemos quedarnos con los detalles de las barras de madera que a modo de “percha” se utilizaban para colgar de ellas los diferentes aparejos y prendas que utilizaban sus habitantes.
 
Urbex en el pueblo abandonado de Hueli, Almeria.Urbex en el pueblo abandonado de Hueli, Almeria.
El interior es toda una declaración de intenciones. Al fondo podemos ver la imprescindible chimenea, que tal vez hace no mucho hubiera sido empleada para dar calor a algún visitante ocasional, ya que en su interior aún podemos encontrar troncos y cenizas. Además, en la estantería contigua, sendas botellas de licores están en pie, compartiendo el destino de este lugar.

Urbex en el pueblo abandonado de Hueli, Almeria.Urbex en el pueblo abandonado de Hueli, Almeria.
¿A dónde van esas escaleras? 
Van… ¡HACIA ARRIBA! 
Sin embargo, no era aún suficientemente intrépido como para decidirme a subirlas. El tiempo y la experiencia todavía tenían trabajo conmigo.
Urbex en el pueblo abandonado de Hueli, Almeria.Urbex en el pueblo abandonado de Hueli, Almeria.
En la parte posterior de la finca, una añeja cuadra ya no daba cobijo a ningún tipo de animal. El suelo se encontraba totalmente sucio y las puertas deshechas, el paraje ya no tenía mucho más que ofrecer, que no fue poco, así que cruce el par de juego de puertas que me separaba del exterior para recorrer los últimos metros de esta pequeña villa. En la zona trasera del pueblo encontramos uno de los curiosos accesos a uno de sus sobraos. Se podía llegar a él por el interior o como en este caso, ascendiendo una fotogénica escalera desde el exterior.

Urbex en el pueblo abandonado de Hueli, Almeria.
67 habitantes vivieron en este sitio, dedicados a la agricultura y la ganadería, en un paraje duro, seco y solo apto para auténticos supervivientes. 
Precisamente la dureza que imperaba aquí fue el que lentamente fue doblando a sus vecinos hasta que en los años 70 del siglo XX se cerró la última de sus casas.


jueves, 25 de mayo de 2023

De(S)amor y sangre

Urbex en el abandonado Convento del Fraile, Almeria. 
 

Triste es el rincón en el que nos encontramos en esta ocasión. No solo por su evidente estado de abandono, sino también por toda el trasfondo que hay en el y la dramática historia que aconteció aquí. Dentro de sus muros y fuera de ellos. 

 

Urbex en el abandonado Convento del Fraile, Almeria.

Para ser conscientes de lo que paso aquí, debemos retroceder en el tiempo primero unos cuantos siglos, hasta el XVIII cuando fue levantado por los frailes dominicos. Más tarde, en 1836 y con la desamortización de Mendizabal fue confiscado y subastado, como tantos otros edificios religiosos, pasando entonces a manos privadas. Sería en este momento cuando la historia del lugar se tornaría más conocida.

 

Urbex en el abandonado Convento del Fraile, Almeria.

Era el año 1928 y estaba programada la boda de la joven protagonista de nuestro relato, pero horas antes de que el enlace se llevara a término, el novio fue plantado por ella. Esta huyo del sitio a lomos de una mula acompañada por su primo. A kilómetros del cortijo que nos ocupa, estos se cruzaron con familiares de ambos que acudían a la ceremonia, momento en el cual se desataría la tragedia.

 

Urbex en el abandonado Convento del Fraile, Almeria.

Al percatarse del engaño hacia el novio, se levantaron en violencia contra ambos, descerrajando tres disparos, uno de ellos mortal, contra el primo de la novia e intentando asfixiar, la otra, a su propia hermana. Haciéndose pasar por muerta, y medio inconsciente la dieron por muerta a ella también, escapando ambos criminales del paraje.

 

Urbex en el abandonado Convento del Fraile, Almeria.
 
Ella jamás habló de lo que paso ese día y su intimidad siempre fue férreamente defendida por ella y sus descendientes, por mucho que innumerables periodistas y escritores trataran de sonsacarle información. Unos años más tarde, la historia, que muy brevemente y por encima os he escrito, sería narrada por Carmen de Burgos en su novela “Puñal de Claveles” y también por Federico García Lorca en “Bodas de Sangre”.
 

Urbex en el abandonado Convento del Fraile, Almeria.
Muy posiblemente gracias a estos datos, habréis adivinado ya, de qué edificio os estoy hablando. Pero yo, fiel a mis principios exploradores, seguiré omitiendo su nombre y localización. Este pequeño trocito de historia de este país fue declarado BIC en el año 2010 y el nombre por el cual todos lo conocemos, registrado como marca.
 
 
Urbex en el abandonado Convento del Fraile, Almeria.
Y, aun así, a pesar de todo ello, de historias famosas, de marcas registradas para conseguir beneficios, de BICs, muy a pesar de todo esto, este bonito edificio va desmoronándose lentamente mientras su propiedad lo ignora. Llegará un momento en que como muchos otros lugares, de él, tan solo quedara una historia, triste, dramática o alegre, pero solo una historia… y ruinas… muchas ruinas.