lunes, 30 de octubre de 2023

Creía estar SOLO, ¡PERO NO! URBEX intrépido en un pueblo ABANDONADO (PARTE 1)

 

 El silencio reina en este lugar olvidado, y cada rincón esconde una historia por contar. Me sumergiré intrépidamente entre las sombras del pasado y la naturaleza que reclama desafiante este pueblo abandonado. ¿Qué sucedió en este pueblo que lo dejó completamente desolado? ¿Por qué sus habitantes lo abandonaron, dejando atrás sus recuerdos y posesiones? Este no es solo un viaje físico, sino también un viaje en el tiempo. Desenterremos los secretos de este pueblo deshabitado y exploremos los vestigios de una vida pasada.

Mi llegada a este pueblo deshabitado no pudo ser más agradable. Escoltado por una multitud de vacas, el camino principal me condujo hasta el mismo núcleo del mismo. Aún no había tenido tiempo casi ni de sacar el material de grabación, cuando del interior de una de las viviendas veo aparecer a un señor con un frontal en su cabeza. Se trataba de Alfredo, propietario de una de las casas y que se encontraba reacondicionando la casa de la cual emergió.

Una recepción cálida y cordial fue seguida por un pequeño tour turístico por los diferentes lugares que daban forma al pueblo, y como no, también a la mismísima casa que se encontraba reparando. Un hermoso edificio de piedra de 2 alturas, a cada cual más impresionante, dejándome totalmente sin aliento el inesperado horno, el cual, aunque resulta extraño, se hallaba en el último piso del edificio.

 
 El paseo transcurría de forma amena y yo atendía a todas las historias y matices que mi inesperado anfitrión me contaba y yo escuchaba con denuedo interés. Desde los motivos por los que se abandonó la villa, la historia de la iglesia y su reconstrucción (YA LO HABLAMOS EN LA SEGUNDA PARTE DE ESTE ARTÍCULO). Una vez termino de mostrarme la iglesia y el cementerio, mi improvisado compañero regresa a sus tareas, no antes sin preguntarle si le importa que merodee un poco por la aldea. Sin problema, me responde. Es más, me recomiendo dos casas, las únicas visitables, en realidad, eso sí, no podía faltar un ¡lleva cuidado! Al que respondí con un, ¡¡si oyes un estruendo y gritos, por favor, ven a rescatarme!!
Así pues, separados momentáneamente nuestros caminos, enfilo hacia la parte más alta del lugar y hallo el acceso a una de las casas que el hombre comento. El acceso no fue para nada sencillo, pues las zarzas y los espinos se afanaban en impedirme el acceso con toda su pinchosa decisión. Finalmente, conseguí llegar hasta el dintel de la puerta y empezaba la maravilla. La primera zona observable son las cuadras para los animales, estas, como era costumbre, se hallaban en la parte baja de la casa y podéis verlas dos fotografías más arriba. Había espacio para animales de gran tamaño y como no, para las gallinas, las cuales tenían un pequeño ventanuco para entrar y salir a su antojo.
 
Con un cuidado absoluto y ya con las luces encendidas para no perder detalle, asciendo hasta la primera planta. Una vez arriba la pequeña edificación se divide en dos salas, mientras otras escaleras nos llevan de nuevo a una zona baja y la otra, nos eleva al desván. La primera y tremendamente llamativa es sin duda la cocina, a la cual es imposible acceder debido al inmenso boquete en el suelo, lo que la convierte además en extremadamente peligrosa. Sin embargo, esas penumbras, esas luces que se cuelan de forma fantasmagórica por sus grietas, la dotan de un ambiente único y cautivador. La de platos que se habrán cocinado en ella, cuanto calor debió trasmitir y cuantas tertulias se darían frente a la lumbre de la chimenea y que ahora solo pueden distinguirse como un montón de hollín salpicando las paredes.
Se contaban con unas 20 viviendas en el pueblo, las cuales estaban habitadas por unos 80 vecinos. La inmensa mayoría de ellos trabajaban en una factoría cerca, hasta que esta finalmente cesó su funcionamiento. Ello provoco la emigración en masa de sus habitantes en busca de una vida menos azarosa, marcada por la ausencia de servicios básicos y agua corriente. La última casa que cerro sus puertas definitivamente lo hizo en un lejano año 1963, sumiendo el lugar en el silencio... hasta hace no mucho, con antiguos y nuevos vecinos resucitando este maravilloso pueblo.
No creáis que con este artículo finalizo nuestro recorrido por este fantástico paraje, todavía queda mucho por recorrer, tened paciencia, porque a la próxima semana daremos los últimos pasos por este pueblo, donde transitaremos su iglesia, su cementerio. 
Ya sabéis que podéis disfrutar de mi travesía en el video que se encuentra arriba del todo. 
Mientras tanto, nos vemos en una semana para concluir esta apasionante exploración.

lunes, 23 de octubre de 2023

¡PELIGRO TOTAL bajo tierra!, el pueblo secreto. URBEX en video (PARTE 2)

 

 

Lo más misterioso llega en este segundo video, donde desciendo audazmente al peligroso túnel construido bajo los restos de este pueblo abandonado. ¿Por qué lo construyeron? ¿Cuál era su finalidad? Te lo contaré todo en esta trepidante exploración urbana. 

👉🏻 Enlace a la primera parte del video AQUÍ 

👉🏻 Enlace al artículo original AQUÍ

lunes, 16 de octubre de 2023

¡PELIGRO TOTAL bajo tierra!, el pueblo secreto. URBEX en video (PARTE 1)

 

 

Regreso otra vez a este PUEBLO ABANDONADO que visité años atrás, y que se convirtió en uno de mis DESHABITADOS FAVORITOS, con el firme propósito de documentarlo bien a fondo. ¿Cuánto habrá cambiado este sitio con el paso de los años? ¿Qué nuevos secretos descubriré en su interior? Os lo contaré en esta nueva aventura dividida en dos partes. ¡ACOMPAÑADME!

👉🏻 Enlace a la segunda parte del video AQUÍ

👉🏻 ¡Podéis leer el artículo que redacte sobre este sitio simplemente clickando aquí!

lunes, 9 de octubre de 2023

¡Aquí ASESINARON a GENTE! URBEX en un BALNEARIO ABANDONADO

 En la EXPLORACIÓN de esta semana, nos adentramos en las RUINAS de un BALNEARIO ABANDONADO. Conocido en gran parte del país y frecuentado por la flor y nata, la historia no solo lo aboco a su cierre, sino también a un lóbrego destino repleto de muertes. ¿Pero qué paso en este lugar de supuesto reposo y curación? ¡Os lo cuento!

 La llegada a este sitio abandonado no puede ser más desoladora. Nos recibe, nada más apearme del coche, la vieja fachada de la estructura que albergaba en su interior el manantial del cual brotaban las curativas aguas. Y como podéis ver, hablo únicamente de este elemento, que al menos se conserva, porque el resto del edificio no es más que un montón de cascotes en el suelo, enterrados bajo numerosas hierbas.

 
Entre estos restos se conserva, afortunadamente, la fuente de la que salía el agua. Este bonito elemento es casi invisible debido al gran número de plantas que lo intentan sepultar. Destaca que a pesar del tiempo y el desastre que aquí se concentra, aun conserva los pequeños baldosines que lo decoraban, junto con el escudo de la ciudad. De sus aguas decían que bicarbonatadas, nitrato sódicas y radioactivas, ideales para curar la diabetes y que Santiago Ramón y Cajal las había analizado dando su visto bueno. Cabe decir que don Ramón y Cajal nunca hizo eso, es más, elevo un escrito de queja a la prensa denunciando el uso de su nombre.
 
 
Una vez salimos de lo que antaño fue el balneario, encontramos a ambos lados de este un par de escaleras que nos conducirán unos metros más arriba, donde podemos encontrar una pequeña capilla y dos edificios de gran tamaño, los cuales tenían función de hospedería. Las instalaciones se inauguraron en el año 1918, en la década de los 30 empezaron a decaer hasta qué llegada la guerra civil, estas quedaron cerradas definitivamente para no volver a abrir nunca más.
 
 
Uno de los edificios que fueron utilizados como hospedería, es el que en mejor estado se encuentra, pues aún conserva la primera planta y el interior, aunque muy inseguro, sigue siendo levemente transitable. La temporada del balneario arrancaba el primer día del mes de junio y se alargaba hasta finales de septiembre, concretamente hasta el día treinta.
 
 
Accediendo al interior del edificio. Podemos observar un largo pasillo con dos accesos a la derecha, otro se encuentra inmediatamente a la izquierda y al fondo damos con una puerta al exterior y un pequeño armario bajo la ya inexistente escalera. Sobre nuestras cabezas penden delicadamente las vigas y tejas que conforman los restos del techo y que amenazan con desprenderse en cualquier momento. El riesgo aquí dentro es máximo, así que mejor no quedarse durante mucho tiempo.
 
 
Una de las habitaciones del balneario, extrañamente limpia, debo decir. Al fondo de esta podemos ver el acceso a otra pequeña sala y en el ventanal del fondo se dibuja la fachada del otro edificio. Sin embargo, y aunque no es muy apreciable en esta imagen, podemos observar el techo completamente oscurecido, no sé si por algún tipo de fuego que se encendiera aquí dentro o por el trascurso del tiempo. Entre estas manchas oscuras, podemos ver también qué numerosas grietas las recorren. No hay duda que el destino de este lugar se encuentra ya sellado.
 
 
Aquí podemos ver con detalle el terrible estado en el que se encuentra la cubierta del edificio y que tarde o temprano acabara por desmoronarse completamente, llevándose consigo toda su historia. Hablando de su historia, ¿cómo termino la de este lugar de calma, reposo y sanación? Pues su final es oscuro, lóbrego y se remonta a la guerra civil española. En los aledaños de la estructura se llevaban a cabo fusilamientos, los cuales tiñeron de brutalidad y sangre los últimos días del balneario. Una vez concluyo el enfrentamiento, este sitio jamás volvería a recuperarse, por lo que quedaría abandonado completamente.
 
 
Otra de las tristes sorpresas que guarda el edificio en interior. El lamentable final de este pobre perro, que dio con su muerte en el interior de uno de los pasillos y quedó momificado hasta que los mismos escombros de la estructura le den un entierro. Descansa en paz.
 
Al final del pasillo encontramos tres habitaciones distribuidas en forma de T. A la derecha y la izquierda, dos estancias que posiblemente tuvieran uso de habitaciones, mientras que de frente, encontramos uno de los servicios, el cual aún conserva las baldosas en su pared. La historia de este lugar empezó como un negocio floreciente que proveía de calma y tranquilidad a sus huéspedes. Lo de la salud del agua ya es otro cantar. Pero lamentablemente, con el tiempo el negocio fue decayendo hasta que en los años 30 y más concretamente durante la guerra civil, este lugar de ensueño se convertiría en una pesadilla sangrienta que marcaría el final de la historia entre sus paredes.

lunes, 2 de octubre de 2023

Terremotos y restos humanos. La tragica historia de este pueblo.

 Una complicada exploración es la que tuve en este pueblo deshabitado. Quizás fuera por el día escogido para visitarlo, pues siendo un domingo me tope con una inesperada cantidad de gente pululando por sus calles. Tantas que incluso tuve que hacer cola para poder acceder a la iglesia. Pero quitando ese detalle, ¿cuál es la historia de este conocido pueblo? ¡Descubrámosla!

La llegada a este enclave no puede ser más espectacular e impresionante, pues desde la carretera destaca su altísimo campanario, que además es ayudado a despuntar debido a que este se encuentra en la parte más alta del pueblo, haciéndole a uno sentir realmente insignificante. Una gran arboleda rodea el lugar y lo sumerge más en esa naturaleza salvaje que ha ido recuperándolo todo con el transcurrir de los años. Tanto es así, que es imposible transitar sus calles, invadidas por multitud de plantas, árboles y escombros. Sin embargo, un pequeño sendero nos permite aproximarnos hasta los pies de su iglesia y a un edificio de un par de pisos de altura.

A comienzos del siglo XX aproximadamente unas 300 personas eran quienes insuflaban vida a este pueblo. La gran mayoría de ellas se dedicaban a la minería, trabajando duramente en las cercanas minas de carbón. Su cierre provocaría que el sustento de numerosas familias desapareciera, provocando una lenta emigración de sus habitantes. La ausencia de servicios básicos como el agua o la electricidad también ayudo a este desangramiento de vida.

Corría el año 1929 cuando un fuerte temblor sacudió toda la región. Fue un terremoto de 5'1 grados en la escala de Richter, el cual se pudo sentir hasta en el sur de Francia y cuyo epicentro se situó justamente debajo de este sitio. El sismo no provocó ni víctimas ni grandes daños en las estructuras, tan solo algún desperfecto en la torre del campanario. Todo iba a quedar en un gran susto para los pobladores.

Impresionante contrapicado en el interior de la torre del campanario. Aún conserva las escaleras que conducen hasta la cumbre de dicha estructura, si bien las primeras alturas no cuentan con peldaños, por lo cual es inaccesible. No era un sitio ideal para gente con problemas de vértigo. La torre se encuentra segregada del edificio eclesial, pero dentro del mismo recinto.

A escasos metros del campanario se encuentra la puerta que da acceso a la iglesia de Santa María, originaria del siglo XV y que, a pesar de las múltiples vicisitudes y del inexorable paso del tiempo, aún se conserva en pie con algo de dignidad. Como suele suceder, la parte que más ha sufrido daños es precisamente la cubierta de esta, la cual podemos ver en la imagen con algunos daños y zonas desprendidas. Dos inmensas grietas recorren el lado izquierdo de esta hasta prácticamente la altura del arco, lo cual no augura un buen futuro para este edificio.

 
Ya dentro de la eclesial la perspectiva no es tan optimista como la exterior. Aunque la bonita bóveda del edificio aún se encuentra en un estado correcto, el suelo se encuentra totalmente lleno de escombros. El altar mayor brilla por su ausencia y las paredes se encuentran totalmente vandalizadas. Contaban que al realizarse antaño enterramientos dentro, numerosos restos humanos eran visibles desperdigados por el firme. Personalmente, no fui capaz de encontrar uno, salvo un pequeño hueso que por su pequeño tamaño podría pertenecer a alguna falange de la mano. Sin embargo, es mi parecer, creo que debía ser de algún animal.
 
 
Una ventana sobre el coro provee de algo de luz al interior de la iglesia. A penas se pueden distinguir si queda alguno de los frescos que pudieran decorar las columnas o los arcos. Era el momento de dar por finalizada mi visita a este fantástico pueblo, aunque como suele ser común en los exploradores de estos sitios, preferimos explorar con tranquilidad y sin afluencia de gente. La falta de luz, de agua, el cierre de las minas que daban trabajo a sus habitantes y las secuelas de la guerra civil dieron el golpe de gracia a un pueblo que ya estaba tocado allá a mediados de la década de los 60 y que quedaría oficialmente deshabitado en los 80.