sábado, 19 de noviembre de 2022

Habitado hasta su ultimo aliento

Iniciamos esta entrada con el documento que publiqué en el primer video del canal de YouTube. Espero que disfrutéis tanto de este como del repor que abajo se encuentra.

 
Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
Una ventosa mañana era la encargada de darme la bienvenida en este despoblado, el cual había sido el escogido por mí para arrancar mi nueva ruta de deshabitados. Un polvoriento camino, me garantizaba un cómodo acceso al núcleo urbano.
 
Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
 Una vez en su interior, todo el poblado se repartía en uno de los laterales del sitio, mientras que a espaldas del que escribe, se alzaba la iglesia junto con su campanario y el cementerio. ¡Empezaba la exploración!

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
A la derecha encontramos el ayuntamiento y el colegio. Unas festivas pancartas colgaban de cables, si bien, el viento y los portazos de su vergonzosamente violentada puerta metálica otorgaban al lugar un ambiente más bien tétrico.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
Una de las casas del pueblo permitía un acceso más o menos tranquilo, aunque sin confianza. En su interior podemos observar una escalera que no llevaba a ninguna parte ya. En una de las estancias laterales, hallamos un viejo somier, con su típica cota de maya para proporcionar un cómodo descanso, así como una especie de banqueta o quizá una sencilla estantería desprovista ya de cualquier utilidad.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
Hasta un total de 37 casas conformaban este pueblo en las que un máximo de 150 vecinos llegaron a residir. No se trataba, pues, de un pueblo de pequeñas dimensiones ni de pocos habitantes.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
Sin embargo, a día de hoy esta población vive sumida en el silencio más absoluto, si bien, este es solamente roto por el ulular del viento y el chirriar de las viejas ventanas y puertas, que acompañan su melodía con secos golpes contra los marcos que las aprisionan intentando espantar al curioso visitante que se adentra en la urbe.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
Viejas máquinas agrícolas sobreviven en el interior de algunas cuadras, las cuales a día de hoy aún conservan sus puertas y separaciones originales. 

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
Una de las viviendas del pueblo cediendo al abuso del tiempo y el clima.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
Coronando la entrada al pueblo, se encuentra la espectacular iglesia de Santa María. Ya sin entrar desprende un aire espectacular y la cual se encuentra segregada en 3 partes bien diferenciadas, siendo la nave principal y su espectacular arcada de acceso, una de las más llamativas y fotogénicas.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
A la izquierda de la iglesia observamos el campanario de esta. Las campanas que repicaban a misa, hace décadas que dejaron de tañir.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
Una vez hemos accedido al interior del templo obtenemos una impresionante visión de este, en el cual destacan numerosos elementos. El primero de ellos es su espectacular bóveda en la que destaca ese imponente ojo que aun hoy conserva sus hermosos colores. En el suelo, las incontables tumbas yacen violentadas y saqueadas. Y es que ni a los difuntos se respeta, una vergüenza.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
A la diestra de la nave eclesial y oculto tras un tupido montón de plantas, hallamos la entrada al cementerio del pueblo, este ya exterior. Una de las tumbas nos ruega respeta por los difuntos que en él se encuentran, y con respeto, acato su decisión. Lo que vi allí, para mí se quedara.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
En la zona más apartada de este lugar encontramos una de las últimas casas habitadas. Entre sus paredes encontramos una historia de coraje y tristeza. La de su último habitante, el cual en todo momento se negó a abandonar la población, convirtiéndose así no solo en un Robinson, sino también en abanderado de la despoblación en este país, ya que su caso gozo de gran popularidad, siendo este publicitado en diferentes medios de comunicación.

Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.Urbex en el pueblo abandonado de Castil de Carrias, Burgos.
Sin embargo, llegaría inevitablemente el año 1994 y con él, el fallecimiento del último habitante de este pueblo. Fue encontrado por un grupo de cazadores en su casa, la que se encuentra sobre estas últimas líneas. Su puchero de comida aún se encontraba en el fuego. Desde entonces, solamente el vacío ha habitado las calles y casas de este fotogénico rincón.

sábado, 5 de noviembre de 2022

Un paseo entre la desolación


Urbex en el pueblo abandonado de Villalbilla.

Mi primera ruta descubriendo lo que eran pueblos deshabitados concluiría en uno muy revelador. De buen comienzo iba a sorprenderme, pero transcurridos los años y las experiencias, me daría cuenta de que este estado, era también el predominante en muchos núcleos abandonados, y es que a mi llegada a este lugar, lo único que prácticamente encontraría iban a ser ruinas y edificios totalmente desplomados.


Urbex en el pueblo abandonado de Villalbilla.
Descorazonador resultó ir caminando entre todos estos cascotes, antaño edificaciones donde la gente realizaba su vida y sus labores. Un total de 19 edificios dieron forma a este sitio, el cual llegado la década de los 80 abrazó finalmente la despoblación.
Urbex en el pueblo abandonado de Villalbilla.
Desde la parte más alta de este paraje, se puede apreciar una desoladora panorámica del sitio, y es que prácticamente todos los edificios se han derrumbado.
Urbex en el pueblo abandonado de Villalbilla.
Un ventanal protege su intimidad acumulando cascotes junto a sus rejas de madera.
Urbex en el pueblo abandonado de Villalbilla.
Una vez inspeccionado todo el pueblo, decido dirigirme hacia la iglesia del sitio, una de las escasas edificaciones que con dignidad se mantienen erguidas y que destaca sobre todo el conjunto urbanístico del sitio.

Urbex en el pueblo abandonado de Villalbilla.
Adosada a la izquierda del templo, podemos encontrar lo que años atrás fue la escuela del lugar, un recinto de pequeño tamaño en el cual los alumnos se debían arremolinar y montar los típicos follones colegiales. Hoy, solo la vegetación atiende a lo que dice el incesante viento que soplaba en este lugar.
Urbex en el pueblo abandonado de Villalbilla.
Interior del templo, es llamativo que todavía conserve el omnipresente azulete en sus paredes. El interior ya muestra enormes síntomas de fatiga estructural, con multitud de brechas recorriendo las paredes y techos del edificio. A la derecha del conjunto, destaca importantemente el pulpito y la escalera por la cual el cura ascendía para lanzar su sermón. Sin embargo, ya podemos fijarnos en que este se encontraba peligrosamente inclinado hacia la izquierda, señal de que poco tiempo debía quedarle de verticalidad.
Urbex en el pueblo abandonado de Villalbilla.
Aquí podemos disfrutar en detalle del anteriormente mentado púlpito, de diseño sencillo y sin mucha decoración, su columna aún soporta su peso. Eso sí, sobre él, una espectacular filigrana dorada corona el lugar, aportando un pequeño extra de belleza al lugar.
Urbex en el pueblo abandonado de Villalbilla.
En la parte izquierda del templo, destaca otra de las capillas que también conservan con dignidad sus colores y entereza. Hoy desangelada por el transcurrir de los tiempos, en su momento debió ser un rincón hermoso para visitar.
Urbex en el pueblo abandonado de Villalbilla.
A mi espalda podemos ver la insegura y estrecha escalinata que nos otorgaría acceso al coro de la iglesia. Si bien los primeros escalones serían transitables, mi confianza en la resistencia de los siguientes era bastante escasa, por lo que opte por no ir más arriba.
Urbex en el pueblo abandonado de Villalbilla.
Una panorámica del coro de la iglesia en su totalidad. Podemos ver ya no solamente la escalera que asciende hasta este, sino también una terrible grieta recorriendo el techo hasta este, lo cual no son signos muy halagüeños para este lugar.
Urbex en el pueblo abandonado de Villalbilla.
Una vez observamos con detenimiento el coro, vemos que a la izquierda hay otro acceso que probablemente nos permitiría llegar hasta el campanario de la iglesia, sin embargo, los cascotes y las terroríficas grietas que transcurren por sus paredes desaconsejan cualquier intento de pisar el sitio.
Urbex en el pueblo abandonado de Villalbilla.
La calle principal del pueblo, a través de la cual se distribuían las distintas viviendas. El tiempo no ha sido amable con este sitio, reduciéndolo a un montón de escombros entre los que únicamente destacan los supervivientes restos de una agonizante iglesia y algún que otro edificio. Del jaleo, el ruido y la vida que aquí se dio, ya no queda nada. Solo el recuerdo, solo la memoria.