sábado, 10 de junio de 2023

Desafio a la adversidad, ¡exploramos un pueblo abandonado bajo el granizo y el frio!

Urbex en el pueblo abandonado de El Almendral en Almeria

 El día y el lugar no podían ser más desoladores. En todo lo alto de una montaña, donde el frío y el granizo arreciaban por igual, aguardaba este pueblo deshabitado construido con esfuerzo y sacrificio. Es triste verlo en estas condiciones, pero para poder apreciar su belleza y su historia, hay que disfrutar también de su decadencia. ¿Empezamos a pasear?

Urbex en el pueblo abandonado de El Almendral en Almeria
Una vez estacionados en la entrada del pueblo, cargo con la cámara, gorros y guantes e inicio la aventura. El silencio es sepulcral, solamente roto por el zumbido de los transformadores instalado ahí. Hasta ese punto el sitio puede parecer algo decepcionante, pero en cuanto té sumerges en sus calles llenas de ruinas, automáticamente viajas nuevamente al pasado.

Urbex en el pueblo abandonado de El Almendral en Almeria
Al igual que ya hemos podido observar en otros tantos pueblos, en este el material de construcción más común es la pizarra. Esto da un color parduzco a todo el conjunto, mimetizándose con todo su entorno de una forma inesperada, convirtiéndose de este modo en casi invisible. 
 
Urbex en el pueblo abandonado de El Almendral en Almeria
¿Cuántas veces se habrá abierto esta ventana para observar quien o que estaba pasando frente a ella? En esta ocasión, 
la observada fue ella.

Urbex en el pueblo abandonado de El Almendral en AlmeriaUrbex en el pueblo abandonado de El Almendral en Almeria
Nos aventuramos al interior de la vivienda. La belleza reina sin ningún límite. El techo, típico de cañizo, ha ido cediendo paulatinamente al tiempo, dejando al descubierto en algunos puntos el cielo raso. El fuego extinto y el calor de una inclinada chimenea sustentada por dos hermosas columnas ya abandono el edificio hace décadas. 
Urbex en el pueblo abandonado de El Almendral en Almeria
Mientras tanto, en uno de los lados de la casa, una estantería de obra, bombardeada con la pintura y la humedad que se desprenden del techo, guarda en sus repisas multitudes de botellas, frascos e incluso una sartén. Un bodegón dedicado al olvido.

Urbex en el pueblo abandonado de El Almendral en Almeria
Era, por esta época, 2018, un explorador inexperto, joven, poco aguerrido a la hora de acceder a los lugares y con poco recorrido (MENOS DE 2 AÑOS). No es de extrañar entonces que este poderoso contrafuerte de pizarra, que proporcionaba seguridad y estabilidad a la vivienda, 
me impresionara en sobremanera. 
 
Urbex en el pueblo abandonado de El Almendral en Almeria
Imposible pasar desapercibido. Entre toda esa maraña de edificios parduzcos, encontrarme con uno de ellos totalmente encalado era sinónimo de curiosidad. Sin duda estaba hecho para destacar y ser llamativo.

Urbex en el pueblo abandonado de El Almendral en Almeria
La misma casa, pero desde el otro lado de la calle. 
Bien conservada, con su camino de piedra en el centro y cimentada en los laterales. Las casas flanquean un descenso de cuento hasta la zona más baja del mismo, donde daremos con las últimas construcciones. Un cielo blanquecino y sus nubes más oscuras no auguraban un buen final climático a la jornada.
 
Urbex en el pueblo abandonado de El Almendral en Almeria
 Abajo del todo, un desvencijado palomar remata el paseo por este bonito paraje. Para acceder a él no hay más escalar con algo de precaución ese pequeño montículo de rocas.
 
Urbex en el pueblo abandonado de El Almendral en Almeria 
 El interior aguarda al sorprendido curioso que entra en él. Al final, junto a la ventana, damos con un conjunto de jaulas, probablemente para resguardar a los animales. Sin embargo, en algún momento una golondrina decidió que si ese sitio era apto para palomas, también lo sería para ella y su progenie.
 
Urbex en el pueblo abandonado de El Almendral en Almeria
Y ¿qué queda de este pueblo después de todo? Tan solo silencio, un ambiente absolutamente cautivador y el reflejo de un tiempo pasado que siempre fue mejor. ¿Deshabitado? Parece que no. En la actualidad, según he podido averiguar, una única persona se encuentra censada y viviendo en el pueblo. Nosotros no encontramos a nadie, sin embargo, ahora mismo, con lo que doy es con la envidia que me produce el poder disfrutar de un entorno privilegiado como este. ¡A su recuerdo!
 

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