lunes, 18 de diciembre de 2023

💣 Los DESCONCERTANTES secretos del POLVORÍN ABANDONADO en la SIERRA. URBEX MILITAR.

 

 

En el fondo de un barranco se encuentran los restos ABANDONADOS de un viejo POLVORÍN. Vacío de presencia militar desde hace años, iniciamos la incursión en su interior para desvelar sus secretos y su historia. ¿Qué nos encontraremos dentro? ¡La respuesta te sorprenderá! 🤯

PARTE 2 AQUÍ     PARTE 3 AQUÍ 

 

Si algo llama poderosamente la atención en este lugar, son sin duda alguna las garitas que otean los caminos de entrada y salida a este polvorín. De forma cilíndrica y con unas llamativas almenas en su zona superior. Un detalle que ya va dando una pista de como será la arquitectura en este lugar tan surrealista.

 
Entrada a uno de los polvorines, justo frente a la misma, la puerta que daría acceso al depósito de armas. Este, en concreto, es el único que no se adentra en la montaña, ya que toda su superficie está a la vista. Su suelo, cubierto de paja, y el exterior con un bebedero grande, ya nos indica que en este lugar, en vez de soldados, los que ahora se encuentran son animales.

 
Interior de la sala, totalmente diáfana y desvestida de ningún tipo de mueble que nos diera a entender que aquí se acumulaban armas.  El origen de este polvorín viene de un ya lejano año 1905, donde empezó a diseñarse su construcción.
 
 
El barracón de los soldados, ya nos damos cuenta de que la arquitectura del lugar es poco ortodoxa, con todas esas almenas, barandillas de piedra, etc. Está claro que querían hacer algo distinto y sin lugar a dudas que lo consiguieron. 
 
 
En 1910 se iniciaron los trabajos de construcción del polvorín, las cuales serían culminadas el año 1920. Sin embargo, al año de empezar las obras, ya se almacenaban municiones en sus instalaciones. No sería hasta casi llegados a la década de los 70 que se instalarían aquí líneas telefónicas y eléctricas, lo cual facilito grandemente la vida a quienes prestaban su servicio en este emplazamiento.
 
 
El mismo edificio desde un punto de vista diferente, que se consigue desde la terraza situada en el lugar.

Una vez hemos descendido del edificio, siguiendo hacia poniente, damos con dos pequeñas instalaciones. La primera de ellas es la cantina de los soldados, con una pequeña barra a la derecha y una chimenea para entrar en calor durante los fríos inviernos. La estructura de la derecha se trata de una cochera, en la cual, como su nombre indica, se debía estacionar un vehículo, posiblemente de algún mando.

 
Segundo polvorín de los 3 que conforman la instalación. Este sí que ya se encuentra construido bajo la montaña y viene con una nueva garita que lo custodia. 
 
 
Al fondo de la imagen podemos observar de donde venimos, mientras que en primer plano aparece la fantasiosa garita con forma de torre. ¡La de guardias que habrá mantenido este sitio! En el año 1997 esta base fue entregada al ejército del aire. Sin embargo, un año después está seria abandonada.
 
 
El ejército pondría en subasta los terrenos unos años después. El ganador de dicha subasta planeaba convertir dicho lugar en un establecimiento de turismo rural. Sin embargo, al encontrarse estas en una zona de especial protección, impidieron la consecución del proyecto.
 
 
Y así, hasta el día de hoy, más de dos décadas han transcurrido y la decadencia se ha apoderado del sitio. Sus únicos habitantes, posiblemente, sean los mejores que pueda haber, ponis y cabras.
 
Diversos artilugios reposan en el interior de este segundo polvorín que visitamos. Sin embargo, ya podemos darnos cuenta de que se encuentran desvencijados y sucios. Poco aprovechables. Probablemente debido a todo el tiempo transcurrido sin que hayan sido usados.
 
 
La tercera garita, que otea todo lo que sucede desde el bosque exterior hasta la puerta de acceso al tercer polvorín, clónico de los otros dos, por lo que podemos ahorrarnos las imágenes, ya que no dispone de nada especial en su interior. Es cuanto menos llamativo la cantidad de instalaciones militares se encuentran abandonadas. Si seguís al blog o al canal de YouTube, podréis ser testigos de una cantidad importante de estos.
 
En mi retirada del lugar doy con una puerta de coche, probablemente la de un 600, la cual fue en su momento blanco en alguna prueba de tiro. Ya podemos ver el impacto de un proyectil en su superficie, así como la decadente patina de pintura que lo recubre. Un buen resumen de un buen sitio.
 

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