Rica es nuestra tierra en fortalezas y edificaciones con siglos de antigüedad. En la que hoy vamos a explorar se dieron muchos usos. Castillo, colegio e incluso hospital. ¿Cuál es la historia de este castillo medieval abandonado? Pongámonos manos a la obra
Como primera consideración, hay que tener en cuenta que este edificio se encuentra en unos terrenos privados. Es accesible, sí, pero hagámoslo con todo el respeto del mundo, por sus dueños y por la ingente cantidad de vacas que andan sueltas aquí. No olvidemos cerrar las barreras que impiden la huida de los animales. No olvidemos, tampoco, mirar al suelo, completamente minado por las cacas vacunas.
Otro punto a tener en cuenta es la restricción de entrada al edificio. No hay ninguna posibilidad de hacerlo. La única puerta que nos lo permite se encuentra encadenada y el resto de la muralla está sólidamente cohesionada para evitar incursiones. Por tanto, de este típico castillo solo podremos disfrutar por fuera. Aun así, los numerosos detalles que nos ofrece su exterior son muy disfrutables. Como el escudo familiar, que podemos encontrar entre el arco de entrada y el coqueto matacán que corona el muro principal de la fortaleza. Si nos aproximamos a la puerta, alguna captura interior podremos hacer, aunque vemos que el interior de los edificios está algo deteriorado.
Lateral del castillo, el cual construyeron los árabes. No soy capaz de encontrar fechas que daten el levantamiento de este, sin embargo, como la tríada de castillos que lo rodea, deduzco que sería en el siglo X cuando sé construyo. Más tarde, en el siglo XI sería tomado por los cristianos, pasando a ser utilizado como hospital un siglo después, cuando paso a manos de la orden de la Calatrava. Regresaría a manos musulmanas en el año 1195, para volver, de forma definitiva, a poder cristiano en 1212. Finalizada la reconquista, este edificio fue perdiendo importancia, quedando paulatinamente en desuso.
En el siglo XVI la fortificación fue vendida para posteriormente instalar en ella una escuela de doncellas. A pesar de todo ello, el edificio quedaría completamente abandonado en el siglo XIX. Este estado se mantiene, tristemente, hasta la actualidad. El paso de los siglos ha ido degradando la estructura de este pequeño pero espectacular castillo.
El lado posiblemente más arruinado de este castillo. En él, los edificios que lo componen ya se han ido al suelo y únicamente los cascotes y alguna que otra pared suelta, nos dan a entender que ahí hubo algo. A pesar de no poder entrar, a pesar de su estado, visitar esta estructura es un placer y un privilegio. Formo parte importante de la historia de nuestro país, ¡por no mencionar que el entorno y la compañía bovina siempre son un placer!.








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