viernes, 7 de julio de 2023

¡PELIGRO TOTAL bajo tierra!, el pueblo secreto.

 

 De todos los lugares que he visitado, sin ningún género de duda, este es uno de los más interesantes y llamativos, ya no solo por su excepcional y bonita superficie, sino también porque bajo esta superficie podemos recorrer una serie de túneles que conectan un extremo de la villa al otro. 

Tanto me gusto, que como no podía ser de otra forma, lo visite por una segunda vez, y aunque el video es el primero que grabe, las fotos que podréis ver se mezclan con nuevas imágenes. Para disfrutar del nuevo video, aún habrá que esperar un poco a que lo publique en la próxima temporada del canal. Enchufaos las luces y vamos a explorar.
tobes pueblo abandonado urbex
Una larga y no mal conservada carretera, nos dirige a la entrada de este pueblo. Un montón de casas ya nos dan la bienvenida, mientras que quien realiza la visita, es incapaz de imaginar la inmensa cantidad de sensaciones que este fotogénico sitio le va a ofrecer.

tobes pueblo abandonado urbex
Una de las primeras fachadas en decirnos hola. De una gran envergadura, ya denota que este edificio fue de buen tamaño. Una planta baja, primer piso y lo que debió ser un desván formaban esta construcción que contaba con un cómodo banco en el que sentarse para tomar un merecido descanso. Mientras, las persianas del primer piso se encuentran entreabiertas, permitiendo a la imaginación disfrutar de la imagen mental de alguien asomado a tan llamativo saliente.
 
tobes pueblo abandonado urbex
 
En el suelo, bajo el marco de la puerta de acceso y tallado en el cemento, podemos ver los nombres de quienes antaño vivieron y seguramente trabajaran en la construcción o acondicionamiento de la vivienda. Menudo recuerdo dejaron ahí. Ellos formaban parte de los 50 habitantes, que según el diccionario de Pascual Mádoz, vivían aquí en un ya lejísimos año 1849.
 
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Sin embargo, el interior de la vivienda no puede ser más desolador y fantasmagórico. Todas sus vigas se han derrumbado, portando con ellas al suelo absolutamente todos los pisos y techos del edificio. Lo único distinguible que podemos encontrar son las estanterías empotradas en las paredes de la casa, donde antaño debían guardar sus pertenencias y útiles. El bullicio y el jaleo se terminó hace décadas en esta casa y en todas las demás.
 
tobes pueblo abandonado urbex
Una espectacular plaza del pueblo nos ofrece una idea de lo que podemos encontrar aquí. En formación de anfiteatro, la cantarina fuente todavía proporciona agua al sediento visitante que necesite o desee saciar su sed. Son aguas potables, así me lo hizo saber un vecino que paso a reponer su botella en un tractor y con el cual tuve el gusto de compartir durante unos minutos. Estas son solo una parte de la cerca de la veintena de edificaciones que articulan el pueblo. Fácil entender por qué es uno de mis favoritos, pero os lo demuestro con hechos, aparte de palabras. Sigamos.
 

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Detalle de la fuente. El agua brota del caño, vertiéndose en un abrevadero, del cual seguramente también debían beber los animales con los que faenaban los vecinos del pueblo. Cabras, ovejas, vacas, mulas y asnos eran los animales con los que solían ganadear. También, como no, la agricultura era su otro medio de subsistencia. Plantaban, entre otras cosas en sus buenas tierras, trigo, cebada, avena y legumbres. El roble que también pululaba para aquí era ideal para alimentar las chimeneas de las casas.
 
tobes pueblo abandonado urbex
tobes pueblo abandonado urbex  Una vez dejamos atrás la plaza del pueblo, eje del sitio, avanzamos hacia la enorme silueta que se dibuja al fondo, que resulta ser el campanario de la iglesia. Aun así, no debemos dejarnos deslumbrar por tan bonita estructura. Las calles que encontramos vienen salpicadas de muchas viviendas y edificios que, en su típico color parduzco, embellecen aún más el sitio. Al fondo, una de las casas, la cual en uno de sus laterales ha sido cerrada a cal y canto, tal y como podemos constatar en la imagen de la derecha. La puerta, condenada, viene marcada con una cruz y una fecha, la de 1778.
 
tobes pueblo abandonado urbex
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Otra de las casas del pueblo, puede parecer fácilmente accesible, pero si uno se asoma por lo que queda de la puerta, ya se da cuenta de que de “fácilmente” nada, y de “accesible” menos. El suelo cedió a la gravedad hace décadas y en vez de un piso firme encontramos árboles y plantas dominando el interior del edificio. Son sus nuevos dueños. Anecdóticamente, nos encontramos frente a la última que dio cerrojazo al pueblo, en un lejano 1973.
 
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 Y justo delante del edificio que hemos visitado, encontramos la gran iglesia del pueblo. De hecho, su entrada se encuentra frente a nosotros. Un par de vigas de madera dan soporte al arco de entrada del patio de la misma para evitar que este colapse contra el suelo. El interior del patio es enorme, devorado por la vegetación y da protección al tapiado que oculta el acceso a la eclesial. A nuestra derecha, una puerta metálica nos dejaría acceder al pequeño cementerio del templo. Sin embargo, el acceso está cerrado, así que solo nos podemos asomar a mirar un poco.


tobes pueblo abandonado urbex
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Uno de esos instantes mágicos en los cuales, estás en el lugar correcto en el momento adecuado para tomar la foto que quieres tomar. Un memorable contraluz dibuja la estructura del campanario con el sol “explotando” en colores y anocheceres al otro lado de la estructura. En la imagen de la derecha podemos disfrutar de la construcción sin ningún tipo de límite.

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El interior del templo es sencillamente demencial. El suelo de madera, tristemente, se encuentra muy dañado y podrido, por lo que hay que maniobrar sobre él con mucho cuidado. A la izquierda damos con el pulpito del cura, desde el cual lanzaba sus sermones a diestro y siniestro. Un poco más atrás vemos el acceso al templo y al fondo del todo, el coro eclesiástico, también en madera y que ha perdido la barandilla que debía proteger a sus ocupantes. Sobre este, un ojo permite la entrada de algo de luz natural al interior. Las líneas y las formas delimitadas con dorados colores se extienden de un extremo al otro de la nave, incrementando aún más si cabe, la belleza interna de este sitio.

tobes pueblo abandonado urbex
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Desde nuestra perspectiva, en la imagen izquierda podemos observar lo que resta del altar principal, el cual, como suele suceder, brilla por su ausencia. No sé bien si es debido a que fue saqueado o retirado a otro lugar para su protección. Sobre nuestras cabezas, en la imagen de la derecha, la bóveda dorada mantiene los colores y la integridad con mucha dignidad. Sin duda avanzar por este interior es una verdadera delicia.

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Una vista en detalle de la retaguardia de la iglesia. A la izquierda la entrada al templo, cuyas puertas quisiera saber donde están. Al fondo, el coro aún resiste en pie bajo el ojo que le otorga algo de luz. Abajo, entre penumbras, podemos encontrar el diminuto receptáculo en el cual debió hallarse, no sé si la pila bautismal o del agua bendita. 

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Un tenue rayo de luz se cuela por la tronera que prácticamente no ilumina nada el interior del receptáculo. Donde debía estar la pila, solo hay un agujero en el suelo. ¿Saqueo?.

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Una vez estamos fuera de la iglesia, nuestro deambular por el pueblo prosigue. La calle posterior a la plaza nos acoge con una alfombra verde, como si fuéramos una celebridad. Los edificios solo conservan la fachada, pero entre estos, alguno que otro todavía es accesible y visitable.

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En el caso que nos trae, imposible entrar aquí. La puerta se encontraba cerrada y bloqueada por innumerables escombros. También cabe mencionar que se trata de una imagen de mi primera visita y que, por aquel entonces, casi todas las casas se encontraban bien cerradas. En mi segunda visita, unos años después, eso habría cambiado y casi la totalidad de las puertas habían sido vilmente violentadas. Una vergüenza lamentable que va de la mano de los robos y saqueos.

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Para mí fue un placer encarar la parte final de esta exploración descendiendo a las catacumbas del pueblo. Todas ellas tienen una gran historia oculta en su interior digna de vuestra atención. Para empezar realmente, no nos hallamos ante unas catacumbas o un sistema de túneles. Sí, actualmente recorren el pueblo de un extremo al otro, pero originalmente, estos eran los sitios donde se resguardaban los animales y eran totalmente independientes los unos de los otros. Pero entonces, ¿qué ha pasado aquí?, ¿por qué está así?. Para dar respuesta a ello, debemos volver a retroceder un poco en el tiempo, pero tampoco mucho.

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Según la información que me transmitió aquel vecino del que antes os hablé, el pueblo fue adquirido por un rico hombre de negocios canadiense. Eso sucedió antes de la crisis económica que asoló el mundo en la primera década de los 2000. Su intención era reconvertir el sitio en un hotel rural, aprovechando las ya existentes estructuras del sitio. Sinceramente, me parece una buena idea y devolvería cierta dignidad al sitio, el cual podría no terminar convertido en una pila de escombros llena de pintadas que no interesan a nadie. ¿No creéis?

tobes pueblo abandonado urbex
Así que una vez adquirida la propiedad del pueblo, se puso manos a la obra, y para ello, las paredes de las diferentes cuadras fueron derribadas y convertidas en una enorme y pantagruélica cavidad diáfana. En ella, supongo que haría sus veces de comedor, o sala de reuniones... no lo sé, eso ya lo dice mi imaginación, no os engañaré. La obra está realizada con gusto, respetando la estética y arquitectura del lugar. Pero ¡ay, señores!, sí, llego la crisis y la epopeya canadiense de este señor llego a su fin, como su dinero. Y así y ahí se quedó todo.

tobes pueblo abandonado urbex
La zona más peligrosa del subterráneo. El suelo de la planta superior cedió y va cayendo por momentos. En mi segunda visita, unos años después, tanto el suelo como el somier, que por arriba se asoman, ya se encuentran caídos sobre el suelo. Entrar aquí es sinónimo de riesgo absoluto para la integridad física. ¿Os acordáis de mis primeras exploraciones cuando no me atrevía entrar en los edificios?.... ¡Pues ya veis!

tobes pueblo abandonado urbex
¡Peligro total bajo tierra! Recordemos que sobre estos túneles, reposa un pueblo entero. Siempre me entristece ver estos lugares desapareciendo lenta y agonicamente. Creo que la opcion de devolver la vida al sitio con algo de turismo sano, tambien le hubiera devuelto la dignidad que este hermoso rincon se merece. Sin embargo, la realidad es la contraria y es desoladora.
 

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